Definición:
(De re- y gozo).
1. m. Alegría expansiva, júbilo.
2. m. Acto con que se manifiesta la alegría.
Orígenes:
El regocijo es la expresión natural de la dicha, en tal sentido su orígen está emparentado con una comunidad sumamente alegre, casí enferma. Estamos hablando de corazones rebozados de alegría mucho más alla del punto conocido por un pentecostal recién sanado o por un fagotista reconocido por la calle.
Tal alegría no puede ser alcanzada sin algún tipo de "ayudita" química.
Estamos hablando de la comunidad de cultivadores de centeno que habitó la isla de Chipre en un breve período entre el 1274 y el 1280 de nuestra era.
Afectados por una alegría desbordante causada por una combinación de intoxicación por cobre y los efectos del cornezuelo del centeno, llegaban a un éxtasis tal que era imposible de describir con su limitado vocabulario.
Ante tan frustrante experiencia como es la imposibilidad de representar verbalmente un sentimiento tan maravilloso, encomendaron a un grupo de empepatis (empepados) locales que dedicaran tantas jornadas como fueran necesarias para crear el tan necesitado vocablo.
Portando una responsabilidad semiótica tan importante, comida para 2 semanas, chupi para 3 e incalculables cantidades de "Libaciones de Sodio Dietéticas", se dirigieron al monte más alto de la región a comenzar la deliberación. Las 2 semanas iniciales se convirtieron en 16 debido a los retrasos que generaban ciertos incidentes como que el presidente del consejo, aterrado porque aseguraba que estaba oyendo los colores, se subiera a un alto peñasco y amenazara con tirarse al vacío. De hecho toda la experiencia les sirvió de excusa para volver al monte a tratar de encontrar un calificativo adecuado para la fiesta que significó su trabajo lingüístico, pero lamentablemente de este último periplo nunca regresaron.
Lógicamente el término que concibieron fue regocijo, que como registra la Real Academia Española surgió cuando alguno de los participantes gritó desesperadamente "vas a reeeeeeeeeeeee gozaaaaaaar, te vas a regocijar!".
Durante algunos siglos el término fue asociado a un éxtasis casi sexual y ligado a todo tipo de excesos. Más adelante, con ayuda de los monjes benedictinos, su famoso licor y la necesidad de justificar sus alegres sonrisas en las misas de los domingos, la palabra comenzó a asociarse con las virtudes teologales.
Monopolizadores del término:
La familia Flanders
Parientes conocidos: Regodearse
Observaciones:
Se dice que quienes logran alcanzar los más altos niveles de regocijo llegan a vivir más de cien años.
2 comentarios:
los niños cuando se ensucian, aprenden.
no more bañistas compulsivos, no more!!
fue un aporte al menos. no?
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