Definición
(Del lat. subiectus, part. pas. de subiicĕre, poner debajo, someter).
1. adj. Expuesto o propenso a algo.
2. m. Asunto o materia sobre que se habla o escribe.
3. m. Persona innominada. U. frecuentemente cuando no se quiere declarar de quién se habla, o cuando se ignora su nombre.
4. m. Fil. Espíritu humano, considerado en oposición al mundo externo, en cualquiera de las relaciones de sensibilidad o de conocimiento, y también en oposición a sí mismo como término de conciencia.
5. m. Fil. Ser del cual se predica o anuncia algo.
6. m. Gram. Función oracional desempeñada por un sustantivo, un pronombre o un sintagma nominal en concordancia obligada de persona y de número con el verbo. Pueden desempeñarla también cualquier sintagma o proposición sustantivados, con concordancia verbal obligada de número en tercera persona.
7. m. Gram. Elemento o conjunto de elementos lingüísticos que, en una oración, desempeñan la función de sujeto.
8. m. R. Dom. Persona despreciable, gente de poca monta.
Usos:
"El sujeto sujeto a su subjetividad sujeta su jeta de acuerdo a lo sugerido".
"Nunca me he sentido mejor sujeto que cuando he predicado".
Orígenes:
La seducción semántica y morfológica de este vocablo reside principalmente en su polisemia.
Ironías lingüísticas hacen de la palabra polisemia un término singularmente unívoco, al tiempo que el vocablo en cuestión se encuentra sujeto a una amplia variedad de significados.
Los orígenes latinos de la palabra "sujeto" se remontan al primer siglo del calendario gregoriano, a un pequeño y marginado pueblo de la península itálica, en esa época bajo el dominio del imperio romano. La localidad fundada con el nombre de Ghetto, en honor al Ghetto Mársico un defensor romano bajo cuya égida floreció económicamente la región, se encontraba desde los inicios del principado de Octaviano relegada a una vida de verguenza y humillaciones públicas.
Sucede que antes de la fundación oficial de Ghetto, la región albergaba una importante colonia de esclavos marroquíes, que habían escapado de los dominios de Alejandro Magno por miedo a que les rompieran el orto. De un reducido grupo de libertos auto-manumitidos nació una próspera comunidad agraria que gozo de su primavera con la ayuda de Mársico. Pero el advenimiento de las guerras civiles y la restauración de Augusto les traerían más de un disgusto. La nueva coyuntura opondría ferozmente a la nueva élite romana, que creía que en el Ghetto eran todos negros cabeza, con los habitantes de esta comunidad itálica que se repugnaría al pensar que "Roma se llenó de putos".
Por supuesto, ante una relación tan desigual, no hace falta entrar en detalles sobre cómo Octavio sometió a los habitantes del Ghetto. Pronto esa relación se volvió carnal, y el pueblo del Ghetto se volvió Su Ghetto. Sujeto de dominación. Sujeto pasivo. Y Octaviano se sujetó a eso, y sujetó a varios sujetos. En esta época se inspirarían los supuestos ghettos de afroamericanos y se popularizaría la frase "you're my bitch" con la que Octavio sometía a los pobladores itálicos a través del poder político... y la sodomía.
Efectivamente, Octavio era heredero del poder y la tradición de Julio César e hizo honor a esa herencia con placer y dedicación. La historia de su Ghetto recuerda al cántico de los veteranos de las Galias, quienes en su retorno triunfal celebraban diciendo "Julio Cesar sometió a las Galias, como Nicomedes III rey de Bitinia lo sometió a él".
Siglos más tarde la antropología, en su afán por retomar prácticas y costumbres de pueblos marginados, retomaría la palabra "sujeto" para incluirla junto a su familiar "subjetividad" en una larga cadena de reciprocidades lingüísticas sin parangón.
Monopolizadores del término: Psicólogos y antropólogos.
Parientes conocidos: Subjetividad, palabra que será retomada en otra entrega por su incomparable belleza, polisemia y aplicabilidad en el entorno académico.
Observaciones:
Este artículo no se encuentra sujeto a las leyes de la justicia burguesa.
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